Recursos Humanos ante las crisis

Reinventar las prácticas del personal no es tarea sencilla para RR. HH. y menos en el pico de pandemia. Ahora, más que nunca, deber ser reconocida como el área organizacional más transversal que trasciende en las crisis para apoyar a todo el personal laboral y hasta familiar.

El área de Recursos Humanos (RR. HH.) ha mostrado toda importancia y relevancia en épocas en que el coronavirus ha demandado una desafiante gestión de la crisis. No es tarea sencilla tener que captar y adaptarse rápidamente a las necesidades del empleado, coordinar recursos en torno al teletrabajo o cuarentenas estrictas, velar por la seguridad física y mental del personal, mantener los aportes y pagos de nómina al día, etc.

Asimismo, en muchas empresas operan para mantener la moral y la productividad de la fuerza de trabajo, de forma presencial o remota. Hoy en día se sabe todas las repercusiones que tiene la salud emocional del trabajador sobre la productividad y los índices de rotación. Por supuesto, en temporada de confinamiento existen muchas preocupaciones que sofocan al personal, por lo que hay empresas que promueven esfuerzos en materia de resiliencia organizacional a través de esta área, especialmente.

Día a día buscan respuestas a circunstancias con las que no habían lidiado antes. Un aspecto que los debe llevar a analizar profundamente algunos criterios, mencionados en publicaciones recientes de McKinsey & Company, que pudieron ser importantes antes de la llegada de la pandemia y que, sin lugar a duda, ahora son casi que obligatorios para tener en cuenta, si se quiere seguir operando bajo las circunstancias que la pandemia nos ha dejado.

El talento es crucial para el rendimiento y la productividad. Esto implica una mayor relevancia a encontrar y contratar a las personas adecuadas bajo modelos de contratación eficientes y efectivos. Al respecto, Mckinsey realizó una encuesta a más de 190 directores generales de diversas industrias para evidenciar cómo cambia, ahora, la asignación del gasto para esta área en los próximos meses.

Así, las menores inversiones se vieron reflejadas en materia de reclutamiento, mientras que los aspectos que esperan mayores inversiones son atracción y conexión para disminuir índices de rotación y en planeación, estrategia y cambio de la fuerza laboral para lidiar con las nuevas tendencias, y el nuevo marco que engloba el ciclo de la pospandemia.

Al respecto, el 63% de los encuestados planean gastar un poco más en personal de tecnología para soportar e innovar un poco más en esta línea. Allí, toda la mano de obra independiente ha aumentado significativamente en épocas de pandemia, ya que esta suele responder mucho más rápido en tiempos de crisis.

De una u otra forma, los empleadores valoran más el nuevo paradigma en donde las plataformas y las aplicaciones soportan gran parte de las operaciones organizacionales. Se han dado cuenta que ahora hay un portafolio de herramientas que facilitan mucho más la conexión entre las personas con el trabajo desde cualquier lugar.

En segundo lugar, se presenta una gran tensión entre la presión que ejercen los costos durante la recesión y la necesidad de brindar capacitación a los trabajadores para contribuir a su desarrollo profesional y ayudarle a adaptarse a los entornos empresariales tan cambiantes. Esto último, de hecho, demanda bastante puesto que promueve el cierre de brechas de talento y ayuda a los empleados a mantenerse conectados con su trabajo, incluso a pesar de la crisis.

No obstante, la agenda del aprendizaje y la (re)capacitación ahora tomó como foco tres categorías principales: i) la ampliación a la formación digital en habilidades esenciales (dada la tendencia a la capacitación, la operación y el liderazgo de forma remota); ii) el mejoramiento enfocado con el cambio de trabajo (ahora muchos han migrado a una forma de trabajo más híbrida, entre lo presencial y lo remoto) y, iii) el desarrollo del liderazgo (para trabajar en equipos más enfocados y con un modelo más rápido en la toma de decisiones).

Así, las áreas sobre las que más se concentra dicha agenda viene siendo tecnología, ventas y toda la cadena de suministro y abastecimiento. Del otro lado, las áreas que menos requieren de esfuerzos en recapacitaciones son la legal y comunicaciones.

La pérdida del enfoque de la línea de trabajo, con la entrada del teletrabajo, ha desestabilizado a más de uno. Esto modificó los patrones de conducta, y los objetivos y planes de rendimientos en ámbitos laborales, por lo que se ha profundizado la sensación de que los sistemas de gestión del desempeño están perdiendo credibilidad. Es muy importante vincular de forma transparente los objetivos de los empleados con las prioridades organizacionales y mantener un componente fuerte entorno a la flexibilidad. En la medida en siguen invirtiendo en los modelos de reconocimiento y/o compensación, también es relevante adaptar ahora el enfoque a individuos o segmentos más consolidados de personas.

Recuerde que no hay una única solución para todos. Allí, RR. HH. es un eje central que contribuye a ayudar a las organizaciones en la adaptación a los nuevos roles y modelos de trabajo. No son las mismas necesidades entre un empleado y un mánager, o de un mánager y el staff.

Sin lugar a duda, la pandemia nos dejó clara la importancia de un área como RRHH. Es el mediador entre las necesidades de todos los niveles organizacionales, teniendo también la ardua tarea de considerar y evaluar la variedad de herramientas y procesos que puedan ayudar a promover la conectividad y el compromiso, incluso en estas épocas de pandemia. En realidad, es parte esencial de lo que llamamos adaptación y, en un futuro, recuperación.

Gracias a este trabajo incansable por estabilizar y equilibrar pandemia, funcionamiento empresarial, salud mental de los trabajadores, bienestar laboral/familia y productividad.

Tomado de Revista Dinero

 

Gerencia Hacia la Excelencia con Rodrigo Spiniak

 

¿Qué debe tener un buen líder?

Los líderes tienen que ser ejemplo para el resto, a mi me enseñaron desde la institucionalidad hotelera, me enseñaron siempre que los jefes están al servicio de sus empleados y no al revés, y así es como yo lo veo; yo siento que como Gerente General ( la autoridad máxima dentro del hotel) siento que estoy al servicio de más personas y no que hay más personas a mi servicio. Yo estoy acá para facilitarle el trabajo a mis trabajadores, estoy para que las cosas fluyan  y para que los equipos se desarrollen como se tienen que desarrollar.

¿Qué tiene en cuenta para contratar a una persona? 

La gente no hace las cosas por tres razones: O porque no quiere, o porque no puede o porque no sabe. Si alguien no sabe yo le enseño; tráeme cualquier persona que no sepa y yo soy capaz de enseñarle todo lo que se de la hoteleria, tráeme alguien que no pueda y yo voy a darle las herramientas para que pueda, pero alguien que no quiere la verdad es que no hay nada que hacer, eso para mi es súper importante, la gente quiere trabajar sobretodo en un rubro como este tiene que querer.

¿Qué hace la diferencia?

La gran diferencia la hacen las personas que les gusta lo que hace y las personas que no les gusta lo que hace. Cuando uno tiene la suerte de trabajar en algo que te gusta uno lo hace bien, uno le pone empeño y uno tiene ganas de crecer. Hay muchas veces que la gente necesita trabajar y terminan eligiendo áreas o rubros en particular que no se acomodan a su forma de ser.

¿Cómo ve el crecimiento económico de Barranquilla? 

Barranquilla está en un momento súper interesante, se está transformando sin hablar mal de la ciudad de un pueblo grande a una ciudad chica. Se ve que, somos la ciudad con más construcciones en estos momentos en Colombia, se ve que están haciendo proyectos por todos lados, se ve que están arreglando los famosos arroyos y eso lo hace un momento súper interesante para la ciudad como empresarios.

¿Qué quiere lograr en El Hotel El Prado?

Este hotel tiene, han sido tres generaciones de historia dentro de la ciudad, queremos que las nuevas generaciones también nos conozcan, que las nuevas generaciones también aprendan a nadar en nuestra piscina, que vengan a  comer de nuestra pizza, que vengan a celebrar su fiestas de grado. Que vuelva a ser el hotel de los barranquilleros porque un hotel como este no hay.